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Párpado caído o Ptosis palpebral

Hoy trataremos otra patología que afecta directamente en la mirada del paciente, a su aspecto y por tanto en la imagen que ofrece, a la vez que puede llegar a afectar a la visión, provocando trastornos como la ambliopía (ojo vago en niños) o el astigmatismo. La ptosis palpebral o párpado caído, sus causas, consecuencias y las opciones para corregirla. La ptosis palpebral es una patología oftalmológica que consiste en una posición anormalmente baja de uno o los dos párpados superiores. En ocasiones puede acentuarse cuando el paciente lleva muchas horas despierto y los músculos están cansados. ptosis_dra_estrella_fernandez_post_ceja_caida Con el paso del tiempo, el exceso de piel en el párpado superior, además de envejecerlo, puede provocar molestias o limitación en el movimiento del párpado, estos pacientes se pueden beneficiar de una cirugía mínimamente invasiva que les devuelva una mirada despejada y vital sin molestias de párpado pesado. La ptosis puede ser congénita, el niño nace ya con uno o los dos párpado caídos o adquirida, se suele presentar más en personas mayores. Se produce cuando el músculo elevador del párpado superior no tiene la fuerza suficiente para hacer su función, no hay que confundirla con el exceso de piel, patología que corregimos con una Blefaroplástia. Esta patología puede afectar a un solo ojo o a los dos (más común en edades avanzadas). Existen distintas causas que pueden provocar la ptosis: 1. Miogénica: El músculo elevador del párpado superior no realiza bien su función 2. Aponeurótica: El envejecimiento y los traumatismos hacen que el músculo elevador se alargue o desinserte provocando la caída del párpado. 3. Neurogénica: Es una anomalía que se caracteriza por la falta de estímulo nervioso en el músculo. 4. Mecánica: Se produce cuando hay un quiste o tumor en el párpado superior provocando un peso excesivo y una caída del mismo. La ptosis congénita suele ser debida a una malformación del músculo elevador o a un traumatismo en el canal del parto. El músculo disgenético (mal formado) tiene menor fuerza que un músculo normal y es más inextensible. Hemos de saber que en los niños, como ya he comentado, si la ptosis afecta el eje pupilar y se deja sin tratamiento puede conllevar trastornos de la visión como la ambliopía (ojo vago en niños) o el astigmatismo. Por esta razón es muy importante tratar a una edad temprana a los niños que la padecen, para que así el párpado caído no interfiera en el desarrollo de su visión. La ptosis adquirida más frecuente es la ptosis aponeurótica, como resultado de una desinserción del músculo elevador, por otro lado también puede ser causada por una inflamación crónica o como complicación de una cirugía intraocular anterior. Algunos pacientes con cirugías oculares previas o portadores de lentes de contacto pueden desarrollar una ptosis palpebral que se podrá solucionar con la cirugía. La correcta exploración del párpado caído es fundamental para poder realizar la cirugía mas adecuada a cada situación ya que existen distintos tipos de cirugía reparadora: 1 Reparación de la aponeurosis del músculo elevador. Esta cirugía se puede realizar a través de una incisión en piel o bien a través de una incisión en la parte interna del párpado, transconjuntival. 2 Conjuntivomüllerectomía. Consiste en la plicatura del músculo de Müller que es uno de los que colaboran en la elevación del párpado. Dicha plicatura la practicamos sin incisiones visibles ya que la cirugía se practica por la cara interna del párpado. 3. Suspensión al músculo frontal. Esta técnica queda reservada para aquellos casos en los que el músculo elevador no tiene fuerza suficiente para ser capaz de elevar el parpado. La suspensión del párpado al músculo frontal la podemos realizar con material autólogo (fascia lata o fascia temporal del propio paciente) o sintético (PTF ó silicona). 4. Flap de avance miogénico frontal. Esta técnica es nuestra primera opción en los casos de ptosis donde el músculo elevador no tiene fuerza para elevar el párpado. Bajo anestesia local realizamos un avance de una polea de músculo frontal hacia el parpado superior que permite su movimiento sin necesidad de utilizar material de suspensión, evitando cicatrices en zonas donantes o el uso de material sintético. En cualquier caso, padecer una ptosis palpebral conlleva unas molestias no sólo estéticas sino de visión que deben tratarse para evitar que la patología se acentúe. Merece la pena recordar que cualquier problema palpebral tiene solución en manos expertas. Si te queda alguna duda puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de contacto o llamándonos al 871 96 86 52

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